viernes 27 abril 2007

Cirugia Facial

 

LIFTING FACIAL

Ritidectomía Facial

La palabra “Lifting” en ingles significa “levantar”, pero la técnica quirúrgica no consiste en “estirar” la piel, sino en reposicionar adecuadamente las estructuras faciales que se han descolgado con el paso del tiempo.

En este tipo de cirugía, una de las novedades más importantes ha sido que gracias a los últimos avances en la Cirugía Estética que permiten actuar en amplias zonas mediante incisiones de longitud mínima, se limitan las cicatrices residuales, tanto en su extensión como en su localización, lo que permite que, en la mayoría de casos, resulten totalmente inaparentes.

Cada paciente necesita un tratamiento individualizado y el objetivo es obtener un resultado natural.

Via drsunol.com



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Cirugía Labios

 

Queiloplastia

Existen procedimientos para aumentar y para disminuir el grosor de los labios.

Las técnicas de AUMENTO de grosor de los labios pueden ser clasificadas en:

las que ofrecen Resultados Temporales en las que el efecto producido es limitado en el tiempo, y el material implantado es finalmente reabsorbido por el organismo, recuperándose la forma anterior. Dentro de esta categoría se encuentra el aumento de labios con colágeno, en las que el efecto permanece solamente unos meses (de 2 a 6).

las que ofrecen Resultados Permanentes o definitivos, en las que el efecto producido permanece por tiempo indefinido. En esta categoría podemos englobar las técnicas de:

  • Autoinjerto de Grasa efectuada con la técnica de Lipoestructura, en la que el gran edema post-operatorio puede ser un inconveniente, y

  • Las Queiloplastias o técnicas quirúrgicas de avance de la superficie interna del labio (mucosa) hacia el exterior mediante plastias en V-Y o en W-Y.

Atención: Existen otras técnicas que se basan en la inyección o implantación de otros materiales, como los llamados biopolímeros, el Artecol® (bolas microscópicas de metacrilato mezcladas con colágeno) y los hilos o cilindros de Goretex®, que pueden presentar numerosas complicaciones entre las que destacan la rigidez y sensación de “labios duros” y la exteriorización del material implantado.
La implantación de una porción de la aponeurosis del músculo Temporal o de dermis del propio paciente acostumbra a reabsorberse irregularmente o a notarse excesivamente debido a la rigidez que produce la cicatrización.
Conviene destacar que el uso la silicona líquida como material de relleno mediante inyección subdérmica o submucosa está prohibida en casi todo el mundo, aunque se sigue utilizando en algunos lugares, y se siguen viendo casos de desplazamiento o migración de la silicona y reacciones de pseudo-alérgicas con enrojecimiento, tumefacción y sensación de picor que no tienen un posible tratamiento y producen una gran incomodidad al paciente. El Dr. Joaquim Suñol no utiliza estas otras técnicas.

Para la REDUCCIÓN del grosor de los labios se utilizan técnicas de extirpación de mucosa de la parte interna del labio que está en contacto con los dientes, con las que se puede conseguir un adecuado contorno más proporcionado con el resto de la cara, sin la existencia de ninguna cicatriz externa. Sin cicatrices externas.

Asimismo, en Cirugía de Rejuvenecimiento Facial, es posible eliminar las arrugas que se han formado alrededor de los labios con el paso de los años (mediante Dermabrasión), y en ocasiones, disminuir la distancia entre el labio y la parte inferior de la nariz, cuando es demasiado larga.

Via  drsunol.com



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Cirugía Nariz

 

Rinoplastia

La nariz tiene una función específica en el proceso de la respiración que debe ser mantenida o mejorada después de una intervención, y su forma debe ser lo suficientemente normal para que pase desapercibida. La nariz no tiene mucho protagonismo en la expresividad de la cara, que está protagonizada por la mirada y las forma que adopta la boca (sonrisa, desagrado, etc). Una nariz proporcionada o bonita es considerada como un rasgo general, como puede ser la forma de la cara, la definición de los pómulos o del mentón.

Una nariz operada debe funcionar correctamente, ser proporcionada de acuerdo con la totalidad de la persona y específicamente con su cara, y el resultado conseguido debe ser natural, es decir, que no se aprecie que ha sido operada. Muchas veces, el paciente puede mejorar su perfil facial con la rinoplastia y efectuado al mismo tiempo un aumento de mentón, para dar una apariencia más armónica a toda la cara.

La cirugía de la nariz comprende también todos los casos de reconstrucción post-cáncer (mediante plastias y colgajos), enfermedades degenerativas o enfermedades proliferativas (rinofima).

Se han efectuado numerosos estudios que han intentado establecer las proporciones ideales de belleza de una cara, cuantificando ángulos en grados y distancias en milímetros, y que han sido utilizados tanto por escultores y artistas como por cirujanos plásticos en la planificación y ejecución de las intervención quirúrgicas de nariz.

El estudio preoperatorio es muy importante en este tipo de intervenciones, tanto para identificar las anomalías anatómicas que causan el problema (desviación de tabique nasal, malposición de los cartílagos alares, etc...), como para valorar las asimetrías preexistentes y el tipo de modificación que se desea producir.

Podemos clasificar una nariz como “Primaria”, cuando nunca ha sido operada, o “Secundaria” cuando ha sufrido un traumatismo o que ha sido operada anteriormente. En las narices secundarias es frecuente encontrar unos tejidos pueden ser mucho más fibrosos, que son más difíciles de tratar, y que mantienen la hinchazón post-operatoria durante más tiempo.

La nariz está formada por hueso, cartílago y piel, que forman una estructura similar a un caballete en forma de pirámide; la conformación exacta de las alteraciones anatómicas sólo se pueden conocer cuando se está operando la nariz, y una pequeña modificación de uno de los componentes puede variar la forma de los otros, por lo que la intervención de rinoplastia debe ser cuidadosamente llevada a cabo, para obtener un resultado adecuado.

Una nariz puede evidenciar que ha sido operada no está en consonancia con el resto de la cara o si presenta desproporción en alguno de sus componentes.

Dependiendo del caso, puede ser posible modificar la forma de una nariz solamente con la extirpación de pequeñas cantidades de cartílago y hueso, pero en otras ocasiones, para aumentar el tamaño de una nariz demasiado pequeña, para rellenar zonas o para dar soporte, será necesario el uso de injertos de cartílago del propio paciente, que podrán ser tomados del tabique nasal, de la oreja a través de una incisión en el pliegue, o en algunos casos de reconstrucción nasal, injertos de hueso de la costilla, de la pelvis o del cráneo. En Oriente (Japón, Taiwán, etc...) es muy frecuente la utilización de prótesis de silicona para aumentar la jiba o dorso de la nariz, pero en muchas ocasiones este tipo de implantes puede tener problemas durante el post-operatorio y pueden exteriorizarse.

Existen varias técnicas de rinoplastia (cirugía de la nariz), que pueden ser agrupadas en dos grupos:

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la rinoplastia cerrada, en la que las incisiones se sitúan por dentro de los agujeros de la nariz (narinas) y algunas fases de la intervención se efectúan sin ver directamente las estructuras.
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la rinoplastia abierta, en la que se efectúa una incisión en la piel que separa los dos agujeros de la nariz (columela), que permite visualizar cómo se encuentran los tejidos y tratarlos bajo visión directa.

A nivel general, es posible separar la nariz por zonas, cada una de las cuales debe estar en perfecta relación con las demás:

Zona superior: el nacimiento de la nariz en el entrecejo forma el ángulo fronto-nasal, que es el ángulo que forma la frente y la nariz, y está formado por los huesos Nasales y los huesos Frontal y Maxilar Superior. Puede ser demasiado prominente (nariz griega) o demasiado hundido.

Zona Media: Está formado por los hueso Nasales, los cartílagos Triangulares y el tabique nasal. En la vista de perfil el dorso nasal es la zona más prominente de la zona media de la nariz y puede ser necesario disminuirlo o aumentarlo. En la vista de frente, la nariz puede ser demasiado ancha o demasiado estrecha, por que puede ser necesario modificarla mediante osteotomías.

Zona Inferior: la punta de la nariz está formada por los cartílagos Alares, que tienen forma de mariposa. Pueden estar mal colocados o demasiado separados produciendo una punta bífida o pueden ser demasiado grandes ocasionado una punta globulosa. La base de la nariz es la zona más inferior de la nariz, que linda lateralmente con las mejillas, puede ser demasiado ancha (es posible efectuar una reducción de las narinas, a través de dos pequeñas incisiones en la piel de la base de la nariz, que resultan inaparentes), o puede ser demasiado estrecha.

La rinoplastia (cirugía de nariz) puede efectuarse con anestesia general o con anestesia local más sedación, y puede requerir el ingreso en la clínica durante unas horas o un día. Es una intervención que no es, en absoluto, dolorosa, aunque frecuentemente aparezcan moratones e hinchazón en la zona de alrededor de los ojos, durante unos pocos días. A menudo se efectúa un taponamiento de la nariz, durante unas horas o unos días, que pueden incomodar al paciente y hacer que tenga que respirar temporalmente por la boca. Normalmente se aplica una férula o vendaje rígido de plástico moldeable o de escayola, que es retirado a la semana, para prevenir que la hinchazón modifique el resultado, y debe tenerse en cuenta que, una vez se retire el apósito, la nariz aún estará ligeramente hinchada y deberá ser necesario esperar algún tiempo, que puede variar de paciente a paciente, para contemplar el resultado definitivo.

Via Drnusol.com



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Cirugía Orejas

 

Otoplastia

Las alteraciones en la forma o el tamaño de la orejas pueden crear una sensación de gran incomodidad al paciente, que incluso optará por esconderlas debajo del peinado. Es frecuente que niños de corta edad planteen a sus padres la operación, ya que sus compañeros de escuela se burlan de ellos.

La otoplastia o cirugía de la orejas puede ser efectuada a una edad temprana, sin esperar el desarrollo del niño. Existen técnicas no quirúrgicas que se pueden aplicar a recién nacidos, en los que mediante la aproximación de las orejas al cráneo con esparadrapo mientras el bebé duerme, se llega a conseguir que unas orejas demasiado separadas de la cabeza se sitúen en una posición más adecuada.

En orejas demasiado grandes, es posible efectuar una reducción del tamaño de toda la oreja; y las orejas que están despegadas con respecto a la cabeza (“orejas en soplillo”, “orejas en asa”) pueden ser situadas correctamente; los Lóbulos de las Orejas en las que el agujero de los pendientes se han abierto demasiado o se han desgarrado (por el uso continuado de pendientes o traumatismos por arrancamiento de los pendientes) pueden ser reparadas mediante el cierre total del agujero, y posterior recreación pasadas unas semanas; en orejas que tienen el lóbulo demasiado grande en proporción con el resto de la oreja (muy frecuente en personas de avanzada edad), es posible disminuir el tamaño del lóbulo y puede llevarse a cabo durante la intervención de rejuvenecimiento facial mediante el Lifting Facial. la otoplastia en adultos se efectúa generalmente con anestesia local más sedación, pero en niños suele efectuarse con anestesia general.

Para aproximar las orejas a la cabeza, la incisión se sitúa detrás de la oreja, junto al pliegue que forma la oreja con la cabeza, por lo que pasa desapercibida.

Existen diferentes técnicas para efectuar la otoplastia, algunas de las cuales se basan en el debilitamiento del cartílago de la oreja, que permite modificar su forma, y otras se basan en la aplicación de unos puntos de sutura para aproximar las estructuras. El objetivo de ambas técnicas es producir una oreja anatómicamente proporcionada y natural, restaurando o manteniendo las surcos (hélix y antehélix) y ángulos normales. Después de la intervención es frecuente aplicar un apósito durante unos 3 – 5 días, pasados los cuales se retirará, aunque las orejas puedan presentar aún restos de hinchazón o moratones. Durante el post-operatorio es frecuente la utilización de bandas o cintas de tenista, que mantienen las orejas junto a la cabeza, durante las horas de sueño y al mismo tiempo evitan que el paciente, al dormir, pueda movilizar la zona.

Via drsunol.com



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